¿Por qué no sé nada de él?

Fotografía: Íñigo Alzugaray
Texto: Susana Aragón Fernández

Por estas fechas de vacaciones de Semana Santa siempre nos hemos ido al monte con nuestros padres y a veces también con amigos de nuestros padres y sus hijos. Hemos hecho travesías y hemos dormido en albergues y apartamentos de montaña. Lo hemos pasado muy bien: cada año un nuevo plan. Tenemos muy buenos recuerdos de los viajes de estas fechas.

Pero este año la cosa ha cambiado. Nuestros padres se han ido de viaje, pero un viaje “sin hijos” y nos hemos quedado al cuidado de los abuelos, ahora que ya somos más mayores y no damos tanto trabajo como de más pequeñas.

El viernes estábamos viendo “Solo en casa”, que ponían en la tele, cuando escuchamos unos sonidos rítmicos que llegaban de la calle. Los abuelos viven en la calle Mayor de Pamplona y al escucharlos, dijo la abuela “Ya llega la procesión” y cogiendo una silla, la sacó al balcón. Lo mismo hizo el abuelo. Esos movimientos de los abuelos, sin decir nada más, sin invitarnos a salir y ver también lo que hubiera que ver, despertaron mi curiosidad. Era muy raro que no nos invitaran a ver lo que pasaba por la calle… ellos son siempre muy de invitar a todo…

Así que dejé que la película siguiera en la televisión y salí a ver qué pasaba ahí fuera. Enseguida mi hermana también vino. Había mucha gente. Y sonido de tambores. “¿Qué es esto?” Y la abuela se limitó a decir “La procesión del Viernes Santo”. Ella, que disfruta tanto contando cuentos, anécdotas, detalles de cualquier cosa que pasa, sólo dijo esas cinco palabras. Parecía que, o no se atrevía a contar más, o que le pasaba algo…

Romanos con lanzas, más sonidos de tambores, la Pamplonesa tocando una música para mí desconocida, unas personas con cucuruchos en la cabeza, unos de color dorado, otros morado… ¡qué extraño! Y más extraño para mí no saber nada de eso. ¿Qué se celebra? ¿Qué está pasando? ¿Qué son esas esculturas-andantes?

Pregunté y pregunté a mis abuelos qué era esto, qué era lo otro, qué querían decir una y otra escultura-andante… Y mi abuela, reticente al principio a decirme nada, terminó por contarme sobre un tal Jesús de Nazaret. Uno que nació malamente, fuera de su casa, en un establo, entre animales, uno que ella cree que es el hijo de Dios, en el que muchos creen y muchos no creen. Uno que promovió el amor, como nadie lo había hecho y que lo mataron. Dice que salvó a mucha gente. “¿Pero, por qué lo mataron?” le pregunté sin comprender. “Era muy libre y mucha gente le seguía… y, en esos casos… la envidia… el miedo… crecen y crecen… son muy malos la envidia y el miedo, sí”, dijo mi abuela quedándose pensativa.

En esas esculturas-andantes que estábamos viendo desde el balcón aparecían los últimos momentos del final de su vida: un horrible final. ¡Qué salvajes: lo torturaron, lo clavaron en una cruz!

Hablando y hablando con la abuela (el abuelo escuchaba y callaba), yo al principio tenía la esperanza de que fuera una especie de leyenda, como algunas leyendas que nos cuentan en el colegio, pero que no han ocurrido. Pero no, la abuela dijo que ese Jesús vivió y que lo que se estaba recordando en esa procesión, esas distintas escenas crueles pasaron de verdad. De aquello han pasado años y años y cada Semana Santa los cristianos lo recuerdan y lo celebran. Celebran también que Jesús resucita, aunque esto no me enteré muy bien de lo que me contó la abuela.

Ya cuando me di cuenta de que este Jesús es el mismo que marca los años de la historia: AC y DC, antes de Cristo y después de Cristo (también le suelen llamar Jesucristo, o Cristo) se me han revuelto dentro unas preguntas que quiero hacer a los mayores: ¿Y cómo es que nosotras no sabemos nada de todo esto? ¿por qué nadie nos ha contado nada de este Jesús, ni de lo que hizo, ni de lo que le hicieron, ni de por qué su vida marca un antes y un después en la historia? ¿y qué es eso de que fue tan libre y le querían tanto…? ¿quiénes le querían? ¿quiénes le envidiaban?

No voy a preguntarle más a la abuela, que la pobre parece ya haberse saltado un tabú. Me guardo las preguntas para mis padres y mis maestros. “¿Por qué no me habéis contado nunca nada de él?
Publicado en prensa en Mayo 2019: https://www.noticiasdenavarra.com/2019/05/06/opinion/cartas-al-director/por-que-no-se-nada-de-el

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