¿A qué espero?

 

Video: Aitor Unzu Marco

Texto: Susana Aragón Fernández

 

¿A qué espero para ser quien soy o quien he de ser?

¿A qué espero para dejar que mi mejor flor brote?

¿Cuándo llega el momento de escribir?

¿Cuándo llega el momento de vivir esa aventura?

 

¿A qué espero para cruzar ese puente?

¿A qué espero para dar ese abrazo?

¿Cuándo es el tiempo de liberarse y reír?

¿Cuándo soltar amarras y dejar marchar la barca?

 

¿A qué espero para contemplar esa estrella fugaz y pedir un deseo?

¿A qué espero para escuchar el crujido del orbel* paseando por el bosque de otoño?

¿Cuándo llega el tiempo para bailar?

¿Cuándo me detendré para decidirlo?

 

¿A qué espero para liberar a la niña que llevo dentro?

¿A qué espero para darle la mano?

¿Cuándo es el momento de escuchar el sonido del viento?

¿Cuándo escuchar la canción del mar?

 

¿A qué espero para lanzar mi deseo al mar en una botella?

¿A qué espero a bajar de mi pedestal?

¿Cuándo es el tiempo para descubrir la ardilla trepando entre los árboles?

¿Cuándo es el momento de saltar entre la espuma de las olas?

 

¿A qué espero para llamarle, para perdonarle?

¿A qué espero para empezar a vivir?

¿Cuándo es el momento de descubrir la libertad?

¿Cuándo es el tiempo de saborear el silencio?

 

¿A qué espero para disfrutar de cada mañana?

¿A qué espero para bajar las escaleras de casa cantando?

¿Cuándo es el momento de aferrarme a Dios en mi alegría y en mi dolor?

¿Cuándo es el tiempo de abandonar la cocina?

 

¿A qué espero para sentir?

¿A qué espero para desnudarme y echar al fuego los corsés?

¿Cuánto tiempo más ha de pasar para aprender lo que de verdad importa?

¿Cuánto tiempo más ha de pasar para que se derrita el hielo que queda por mis entrañas?

 

¿A qué espero para llenar la página en blanco?

¿A qué espero para echar la sal a la comida?

¿Cuándo es el tiempo de coser los retales?

¿Cuándo es el tiempo de curar las heridas?

 

¿A qué espero para aspirar el aroma de los pinos?

¿A qué espero para pisar la alfombra verde de los campos?

¿Cuándo es el momento de llenarme los pulmones de la brisa que alimenta?

¿Cuándo es el tiempo de sonreír a mis vecinos?

 

¿A qué espero para agradecer a la vida su fuerza, su tiempo, sus regalos?

¿A qué espero para rodar por la cuesta como una niña que juega?

¿Cuándo es el tiempo de despedir las hojas que mueren cada otoño?

¿Cuándo llega el momento de sentir el calor del sol en mi rostro?

 

¿A qué espero para abrazar con todo el cuerpo, con toda el alma?

¿A qué espero para aligerarme como los pájaros, siguiendo su vuelo y su canto?

¿Cuándo llega el tiempo de contemplar los atardeceres coloridos?

¿Cuándo desplegar las velas del amor?

 

¿A qué espero para taconear la alegría de vivir?

¿A qué espero para aplaudir la magia del cariño?

¿Cuándo llega el momento de preparar la guirnalda de la belleza?

¿Cuándo es el tiempo de la fiesta final?

 

¿A qué espero para peinarme de calma, vestirme de paz?

¿A qué espero para sentir con la tierra su latido?

¿Cuándo es el momento de cantar con las caracolas?

¿Cuándo es el tiempo de descubrir la rendija de luz en el pasadizo oscuro?

 

¿A qué espero para esa mano tendida y esa reconciliación?

¿A qué espero para vivir de la confianza y de la fe?

¿Cuándo es el momento de la mirada amplia?

¿Cuándo es el tiempo de la ternura y el amor?

 

  • Orbel: así se llama en algunas zonas de Navarra a la hojarasca.

 

Altos de Goñi 2Fotografía: Susana Aragón

juan-jose-alonso-311765

Photo by Juan Jose Alonso on Unsplash

 

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6 comentarios

  1. Susana: El ” A qué espero” es una reflexión magnífica. Por estilo cuidado y por interrogarnos desde el fondo del corazón. Algo así como un texto de una nueva samaritana después de un encuentro con Jesús. Ha merecido mi máximo honor que consiste en llevármelo por un tiempo a la mesilla de la habitación para que acompañe mis últimos momentos conscientes antes del sueño. Estoy acompañando a una joven de 35 años -nuestra enfermera- que, desde su vocación de pareja y familia, se plantea formar parte de nuestra comunidad. Y ya tenemos dos convivencias programadas. Para la primera tema único: ” A qué espero”. Gracias, Susana. ¡Qué privilegio el mío, haber estado de compañero en la mesa del aula de Egino. Sigue así. Mikel

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    • ¡Mikel! El máximo honor es mío por tu comentario. Me quedo abrumada por la manera en que lo recoges y lo reflexionas. Si te cuento más, este escrito surgió desde el silencio de un retiro espiritual de un día, con Teresa. El silencio da mucho de sí. Me hace mucha gracia imaginarte leyéndolo antes de dormir. Y todo un honor que lo consideres como para tema de vuestras convivencias. ¡Qué bueno haber coincidido contigo en Egino, Mikel! No sé si es para este foro o no, pero me da mucha curiosidad lo que dices de esa chica, compañera vuestra que “quiere formar parte de vuestra comunidad”. Muchas gracias y te mando un abrazo.

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