
Foto de Viktor Bystrov en Unsplash
Mirando con ojos infantiles el amor es una escena en movimiento, divertida y musical donde dos personas bailan enlazadas, con ritmo alegre y las caras dispuestas a la risa rápida. La ropa, colorida, flexible y cómoda, lista para girar al viento y revolotear haciendo ondas al compás de los pies descalzos de los bailarines.

Tamara Pinco
Mirando con ojos juveniles el amor es esas dos personas recorriendo los caminos en bicicleta, combinando grandes esfuerzos físicos, las subidas por las pendientes, con intensos placeres al dejarse caer por las lomas de las montañas respirando el aire fragante de los bojes, el mar, las higueras y los aligustres.

Foto de Everton Vila en Unsplash
Mirando con ojos maduros el amor es la silueta de dos personas sentadas frente al mar, calladas, unidas en un silencio cómodo, sin interferencias, sintiendo el calor de los rayos del sol de la tarde a sus espaldas, escuchando el oleaje que llena compasivo los huecos de las rocas, llenando los vacíos que dejan quienes se van despidiendo.

Foto de Briana Tozour en Unsplash
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